SALUD MENTAL

¿Cual es la primera imagen que se te viene a la mente cuando piensas

en salud mental?

Quizá lo primero que te llega, es la imagen de una persona feliz y libre de problemas, ¿no? Claro que esto es parte del objetivo de la salud mental, sin embargo está la otra parte de la moneda de la salud mental. Una parte más oscura y dolorosa pero aun así necesaria y complementaria a cualquier proceso positivo; y de esa parte, menos expresada, es de la que quiero hablar en estas palabras.

Comenzando esta historia, contándote que yo (como buena psicóloga) soy de las que trata diariamente de cuidar su salud mental. Cuido mis hábitos, mis formas de pensamiento y hasta que la vida me lo permita, me va apasionar poder estar ahí para las personas cuando más ocupan un apoyo y una escucha atenta. Poder cuidar de mi, me permite poder cuidar de los demás y si quiero escribir sobre esto, es porque quisiera pensar que personas que estén pasando por un mal momento, puedan ver una luz al final del túnel y que sepan que hasta el más profundo dolor, cede. Es cuestión de tiempo. Hoy puedo hablar con claridad de los hechos y puedo expresar sin que me tiemble la voz sobre aquella experiencia que viví un Noviembre, hace 10 años. La vida quiso que a mis 23 años de edad pasara por la más trágica experiencia, una muerte inesperada e injusta frente a mis ojos (20 –Noviembre -2010)

Es difícil expresar en palabras lo que una experiencia así puede significar para alguien, ha sido lo más difícil que he vivido en mi vida. Lo más duro no fue, ni siquiera esa noche traumática en sí, sino lo que vino después. Los procesos de sanación son muy personales, algunos lentos, otros no tanto, algunos sacan lo mejor de nosotros, otros quedan inconclusos… pero yo les puedo asegurar que cuando me dejé de preguntar-porque- y comencé a preguntarme PARA QUE se empezó a transformar mi dolor en un motor invencible de energía. Hoy vivo en honor por quien no pudo vivir su vida, vivo con ganas de demostrar lo que la vida significa para mi y el valor que tiene una mirada, una palabra, un sentimiento.

La salud mental, es una búsqueda, es una razón de vivir… es una forma de conectar con nuestro poder de sanación. Llegar a tener salud mental no es algo lineal, ni es algo que se consigue de la noche a la mañana; y así como llega, se puede ir sino la cuidas. Ser saludable requiere tiempo y energía, requiere atención y sobretodo mucha consciencia, sobre como estamos actuando HOY.

Seguro estas pasando por un mal momento, o has tenido malos momentos en tu vida… solo recuerda que nada es para siempre. Debes de mantenerte fuerte y enfrentar aquello que te esté pasando. Busca ser saludable, buscar nutrir tu cuerpo, hablarte en positivo, saber que hasta el más profundo dolor puede ayudarte a salir de ese momento siendo aún más fuerte de lo que eras antes.

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